Los drones DJI Agras utilizan un sistema de atomización centrífuga. A diferencia de una pulverizadora convencional con boquillas hidráulicas, en este caso el líquido se fragmenta mediante discos rotativos de alta velocidad.

Este sistema permite ajustar el tamaño de gota desde el control remoto, adaptándolo al tipo de aplicación, al cultivo, al producto y a las condiciones ambientales, una flexibilidad que se volvió central en la evolución de los drones agrícolas de los últimos años.

¿Qué tipo de gota produce un DJI Agras?

El DJI Agras no produce un único tipo de gota. Genera un espectro de gotas que puede regularse desde el control.

De manera general:

Gota fina: 50 a 150 μm
Ofrece mayor cobertura y más impactos por cm², pero también presenta mayor riesgo de deriva y evaporación.

Gota media: 150 a 250 μm
Suele ser un rango de equilibrio entre cobertura, penetración y reducción de deriva.

Gota gruesa: 250 μm o más
Reduce el riesgo de deriva, aunque puede disminuir la cobertura sobre el objetivo.

Beneficios de la atomización centrífuga

La atomización centrífuga permite modificar el tamaño de gota sin cambiar boquillas. Esto le da al operador mayor flexibilidad para ajustar la aplicación según el objetivo.

Además, los drones Agras generan un fuerte flujo descendente, conocido como downwash, producido por las hélices. Este flujo ayuda a empujar las gotas hacia el cultivo, mejorar la penetración y favorecer la deposición en canopeos densos.

Principales riesgos o desventajas

El principal riesgo aparece cuando se trabaja con gotas demasiado finas.

Estas gotas pueden:

  • permanecer más tiempo suspendidas;
  • evaporarse con mayor facilidad;
  • ser transportadas por el viento;
  • aumentar el riesgo de deriva;
  • quedar afectadas por una inversión térmica.

Sin embargo, estas mismas gotas finas también ofrecen ventajas cuando las condiciones ambientales acompañan:

  • Mayor cobertura.
  • Más impactos por cm².
  • Mejor desempeño de productos de contacto.
  • Mayor uniformidad superficial.

Aunque el downwash mejora la deposición, no elimina los problemas generados por una atmósfera inestable o por una inversión térmica.

¿El tamaño de gota que ajustás en el control es real?

No necesariamente.

El valor configurado en el control debe interpretarse como una referencia técnica o valor objetivo, no como una garantía de que todas las gotas tendrán exactamente ese diámetro.

Ese tamaño puede variar según:

  • velocidad de giro del atomizador;
  • caudal de aplicación;
  • velocidad de vuelo;
  • altura sobre el cultivo;
  • viscosidad y densidad de la mezcla;
  • temperatura y humedad ambiente;
  • efecto del downwash.

¿Por qué algunos ensayos muestran gotas más finas que las configuradas?

Algunos trabajos sostienen que, incluso configurando valores altos como 500 μm, las gotas que llegan al objetivo pueden ser mucho menores, por ejemplo cercanas a 150 o 200 μm.

Esta postura tiene fundamento técnico, aunque no debería tomarse como una regla absoluta.

Hay varios motivos posibles:

  • la gota puede evaporarse durante el descenso;
  • el downwash puede modificar su comportamiento;
  • la turbulencia puede afectar el trayecto;
  • el caldo utilizado puede generar un espectro diferente al esperado;
  • el método de medición puede influir en el resultado.

La importancia del caldo utilizado

Este punto es clave para Argentina.

Muchas tablas de referencia fueron desarrolladas con formulaciones y condiciones distintas a las utilizadas localmente. En algunos mercados asiáticos se aplican productos más concentrados o con muy bajo volumen de agua.

En Argentina, en cambio, muchas aplicaciones utilizan agua como vehículo principal. El agua tiene menor viscosidad que muchas formulaciones concentradas, por lo que puede romperse más fácilmente en gotas pequeñas.

Por eso, es posible que el espectro de gotas obtenido en condiciones locales sea más fino que el esperado por la tabla original del equipo. Esto no significa que la tabla sea incorrecta, sino que fue desarrollada bajo condiciones diferentes.

Limitaciones de los papeles hidrosensibles

Los papeles hidrosensibles son una herramienta muy útil para evaluar la calidad de aplicación, pero no miden directamente el tamaño real de cada gota.

Cuando una gota impacta en el papel:

  • se aplasta;
  • se expande;
  • deja una mancha mayor que su diámetro original.

Luego, el software estima el tamaño inicial mediante correcciones. Por eso, el resultado debe interpretarse como una estimación, no como una medición absoluta.

Precauciones recomendadas

Para lograr una buena aplicación con drones Agras, es importante:

  • elegir el tamaño de gota según el objetivo;
  • evitar gotas excesivamente finas en condiciones de riesgo;
  • controlar viento, temperatura y humedad;
  • evitar aplicaciones con inversión térmica;
  • ajustar correctamente altura, velocidad y caudal;
  • validar la aplicación con papeles hidrosensibles;
  • observar cobertura, densidad de impactos y penetración;
  • adaptar la configuración al producto utilizado.

La clave: no buscar la gota más fina, sino la mejor aplicación

El objetivo no debería ser producir la gota más fina posible, sino lograr el mejor equilibrio entre:

  • cobertura;
  • penetración;
  • deposición;
  • eficacia biológica;
  • mínima deriva.

En calidad de aplicación, el tamaño de gota es un medio, no un fin.

Los DJI Agras ofrecen una herramienta muy potente para ajustar la pulverización, pero la calidad final depende de una correcta calibración, una buena lectura de las condiciones ambientales y una validación real en el lote.

Sería muy valioso desarrollar en Argentina tablas de calibración propias, utilizando los caldos, coadyuvantes, volúmenes y condiciones reales de trabajo locales. Eso permitiría relacionar con mayor precisión el valor configurado en el control con el espectro de gotas efectivamente logrado en el objetivo.

En TodoDrones Agricultura trabajamos día a día con productores y contratistas que buscan sacarle el máximo provecho a sus drones agrícolas, y sabemos que ajustar correctamente el tamaño de gota es una de las variables que más impacta en la calidad final de una aplicación. Por eso nuestro acompañamiento no termina en la venta del equipo: incluye asesoramiento para configurar cada drone fumigador según el caldo, el cultivo y las condiciones reales de cada operación. Además, junto al Ingeniero Oliva dictamos cursos teórico-prácticos mensuales para llevar estos conceptos a la práctica en el campo.

 

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